Curso 2013-2014

La invitación de Pablo, "Estad siempre alegres", conlleva una responsabilidad...

Quiénes somos

Descubre qué es la Pastoral Juvenil-Vocacional de los Operarios y algo sobre esta página

Manuel

El Beato Manuel Domingo y Sol, fundador de la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos

La Hermandad

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El Reguero

Descubre la casa de todos, qué es y qué hacemos y soñamos allí año tras año

sábado, 12 de octubre de 2013

Joaquín Jovaní y compañeros mártires

Este domingo, 13 de octubre, en Tarragona viviremos una beatificación «récord», como han tildado los medios de comunicación. Pero los martirios «siguen dándose hoy», a cada momento. Nos preparamos para la beatificación de 522 mártires españoles del siglo XX que tendrá lugar el 13 de octubre.
Todavía está en el recuerdo el reciente ataque a la ciudad de Malula, en Siria, y el asalto a una familia grecocatólica a la que forzaron a abandonar su fe. Al no hacerlo les asesinaron. El arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol,  comentó hace unas semanas: “el martirio no son las persecuciones que tuvieron lugar durante la época de los romanos, sino que es algo muy actual. Esta familia siria vivió un verdadero martirio por odio a la fe”.

La del 13 de octubre será la beatificación más numerosa de la historia de la Iglesia. Tiene lugar precisamente en la ciudad de Tarragona “para unir estos mártires del siglo XX con los que murieron en los primeros siglos del cristianismo”, como son los santos mártires Fructuoso, Eulogio y Augurio. “Esta beatificación es la gran oportunidad pastoral para entender que el martirio de estas personas es la coherencia con su fe en un acto de amor supremo, que fue entregar su vida. Y también para aprender de ellos el perdón y la misericordia”, ha afirmado el Obispo de Tarragona.

Hemos de explicar que se les designa “mártires del siglo XX” y no mártires de la Guerra Civil española, pues algunos de los mártires que se van a beatificar no murieron durante los años de la Guerra Civil. “Sería equívoco pensar que estos mártires fueron combatientes caídos en la Guerra Civil, o que fueron víctimas de cualquier tipo de venganza, sino que murieron por amor a Jesucristo, por su fe. Martínez Camino también comentó que “durante el siglo XX más personas sufrieron el martirio que durante todos los siglos anteriores”.Se espera que asistan unas 20.000 personas y estarán disponibles unos 700 voluntarios. Monseñor Martínez Camino ha insistido en que será una beatificación “austera y digna”. Estarán presentes obispos de casi todas las Diócesis de España y unos 200 alcaldes de las localidades originarias de los mártires que se beatificarán. Una copia de la Virgen de Monserrat, patrona de Cataluña, presidirá el altar de la celebración.

Bajo el altar en el que se celebrará la Misa de Beatificación estarán las reliquias de San Jaime Hilario, San Pedro Poveda, fundador de las Teresianas, San Inocencio de la Inmaculada, sacerdote pasionista que murió en 1934 y que fue beatificado en 1999 y de los protomártires San Fructuoso, San Eulogio y San Augurio que murieron en el siglo III.

Con esta multitudinaria beatificación, serán ya 1523 los mártires fallecidos en España beatificados recientemente. Esta beatificación no es un acto político ni reivindicativo. Por eso, tal y como Benedicto XVI pidió para otras celebraciones multitudinarias, “no habrá pancartas ni banderas de ningún tipo con el fin de que este acto sea exclusivamente un acto religioso.

El Obispo de Tarragona, Mons. Jaume Pujol, ha insistido en que “esta beatificación no va contra nadie. Sólo se quiere honrar a estas personas. Hablamos de diálogo, de respeto y de perdón, que es la gran lección que estos mártires nos dan, al igual que Jesús en la cruz”.

Desde un principio la Iglesia ha celebrado la memoria de los mártires, que son los santos por antonomasia. San Policarpo de Esmirna, martirizado hacia el año 155, puede haber sido el primero a quien la Iglesia dispensó un culto especial.
Los mártires han vivido el misterio pascual de Jesús de la manera más literal posible, en el derramamiento de su sangre. Al celebrar a los mártires, celebramos el misterio pascual de Cristo con el que ellos se han identificado, y del que han sacado la gracia y la fuerza para ser fieles en el martirio. El único santo es Jesucristo, y la santidad de los santos no es independiente de la de Cristo, sino participación de ella. Celebramos la fuerza de Cristo presente en medio de la debilidad de los hombres.

El concilio Vaticano II nos recuerda: “La Iglesia introdujo en el círculo anual el recuerdo de los mártires y de los demás santos, que llegados a la perfección por la multiforme gracia de Dios y habiendo ya alcanzado la salvación eterna, cantan la perfecta alabanza a Dios en el cielo e interceden por nosotros. Porque al celebrar el tránsito de los santos de este mundo al cielo, la Iglesia proclama el misterio pascual cumplido en ellos, que sufrieron y fueron glorificados con Cristo, propone a los fieles sus ejemplos, los cuales atraen a todos por Cristo al Padre y por los méritos de los mismos implora los beneficios divinos” (SC 104).

Entre los nuevos mártires está Joaquín Jovaní y otros 14 sacerdotes Operarios Diocesanos, «muertos por odio a la fe en España». Todos eran formadores de seminaristas, en ningún caso personas implicadas en la política, y testimoniaron que el seguimiento de Jesús pasa por la Cruz…, pero nunca acaba en ella, sino en el cielo.
Durante los años 1936-9 la estadística nos da el número de 12 obispos asesinados; 4.184 sacerdotes seculares, incluidos los seminaristas; 2.365 religiosos y 283 religiosas. Un total, por tanto, de 6.844, a los que pueden añadirse gran número de seglares que fueron inmolados por solos motivos religiosos.
Incluidos en esa lista fueron asesinados solo por el hecho de ser sacerdotes un total de 30 Sacerdotes Operarios Diocesanos. La Hermandad hacía pocos años había sido fundada en 1883, en Tortosa (Tarragona) por el sacerdote Manuel Domingo y Sol, que falleció en 1909. Se trataba, pues, de una asociación sacerdotal de reciente creación. El martirio diezmó en un tercio la institución.

En 1995 beatificaba el papa Juan Pablo II, de esa treintena mencionada, a nueve sacerdotes operarios mártires, encabezados por Pedro Ruiz de los Paños. Y siguió en marcha el proceso de los otros veintiuno restantes. Ahora sumamos estos otros 15 Operarios mártires, encabezados por Joaquín Jovaní, que son declarados Beatos y Mártires en Tarragona el 13 de octubre de 2013.
Nuestros mártires fueron ejemplares en vida y Dios quiso concederles el gran premio del martirio, don concedido a pocos. Todos estos mártires fueron al martirio con una vida madura de virtudes y no por casualidad… Las cualidades humanas y el perfil espiritual de cada uno de ellos son dignos de ser propuestos como ejemplo y punto de referencia para todos. Que su sangre, derramada por confesar a Cristo, suscite siempre en la Iglesia pastores según el corazón de Dios, que se nos ha revelado plenamente en el corazón de Cristo buen Pastor.

Todos ellos son sacerdotes-mártires, educadores de numerosos sacerdotes, muchos de los cuales los emularon en el testimonio supremo del martirio.

+ Padre de bondad, que con la sangre de tus sacerdotes Joaquín Jovaní Marín y compañeros, fecundaste su labor apostólica, orientada de manera especial a la formación sacerdotal, concédenos, por su intercesión, abundantes vocaciones para dispensar tus misterios, fidelidad en el servicio de tu Reino, y la gracia que te pedimos por su intercesión. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Vayan, sin miedo, para servir

Queridos hermanos y hermanas,
queridos jóvenes

«Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos». Con estas palabras, Jesús se dirige a cada uno de ustedes diciendo: «Qué bonito ha sido participar en la Jornada Mundial de la Juventud, vivir la fe junto a jóvenes venidos de los cuatro ángulos de la tierra, pero ahora tú debes ir y transmitir esta experiencia a los demás». Jesús te llama a ser discípulo en misión. A la luz de la palabra de Dios que hemos escuchado, ¿qué nos dice hoy el Señor? ¿qué nos dice hoy el Señor? Tres palabras: Vayan, sin miedo, para servir.

1. Vayan. En estos días aquí en Río, han podido experimentar la belleza de encontrar a Jesús y de encontrarlo juntos, han sentido la alegría de la fe. Pero la experiencia de este encuentro no puede quedar encerrada en su vida o en el pequeño grupo de la parroquia, del movimiento o de su comunidad. Sería como quitarle el oxígeno a una llama que arde. La fe es una llama que se hace más viva cuanto más se comparte, se transmite, para que todos conozcan, amen y profesen a Jesucristo, que es el Señor de la vida y de la historia (cf. Rm 10,9).
Pero ¡cuidado! Jesús no ha dicho: si quieren, si tienen tiempo vayan, sino que dijo: «Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos». Compartir la experiencia de la fe, dar testimonio de la fe, anunciar el evangelio es el mandato que el Señor confía a toda la Iglesia, también a ti; es un mandato que no nace de la voluntad de dominio, de la voluntad de poder, sino de la fuerza del amor, del hecho que Jesús ha venido antes a nosotros y nos ha dado, no nos dio algo de sí, sino se nos dio todo él, él ha dado su vida para salvarnos y mostrarnos el amor y la misericordia de Dios. Jesús no nos trata como a esclavos, sino como a personas libres, amigos, hermanos; y no sólo nos envía, sino que nos acompaña, está siempre a nuestro lado en esta misión de amor.
¿Adónde nos envía Jesús? No hay fronteras, no hay límites: nos envía a todos. El evangelio no es para algunos sino para todos. No es sólo para los que nos parecen más cercanos, más receptivos, más acogedores. Es para todos. No tengan miedo de ir y llevar a Cristo a cualquier ambiente, hasta las periferias existenciales, también a quien parece más lejano, más indiferente. El Señor busca a todos, quiere que todos sientan el calor de su misericordia y de su amor.
En particular, quisiera que este mandato de Cristo: «Vayan», resonara en ustedes jóvenes de la Iglesia en América Latina, comprometidos en la misión continental promovida por los obispos. Brasil, América Latina, el mundo tiene necesidad de Cristo. San Pablo dice: «¡Ay de mí si no anuncio el evangelio!» (1 Co 9,16). Este continente ha recibido el anuncio del evangelio, que ha marcado su camino y ha dado mucho fruto. Ahora este anuncio se os ha confiado también a ustedes, para que resuene con renovada fuerza. La Iglesia necesita de ustedes, del entusiasmo, la creatividad y la alegría que les caracteriza. Un gran apóstol de Brasil, el beato José de Anchieta, se marchó a misionar cuando tenía sólo diecinueve años. ¿Saben cuál es el mejor medio para evangelizar a los jóvenes? Otro joven. ¡Éste es el camino que ha de ser recorrido por ustedes!

2. Sin miedo. Puede que alguno piense: «No tengo ninguna preparación especial, ¿cómo puedo ir y anunciar el evangelio?». Querido amigo, tu miedo no se diferencia mucho del de Jeremías, escuchamos en la lectura recién, cuando fue llamado por Dios para ser profeta: «¡Ay, Señor, Dios mío! Mira que no sé hablar, que sólo soy un niño». También Dios les dice a ustedes lo que le dijo a Jeremías: «No les tengas miedo, que yo estoy contigo para librarte» (Jr 1,6.8). Él está con nosotros.
«No tengan miedo». Cuando vamos a anunciar a Cristo, es él mismo el que va por delante y nos guía. Al enviar a sus discípulos en misión, ha prometido: «Yo estoy con ustedes todos los días» (Mt 28,20). Y esto es verdad también para nosotros. Jesús no nos deja solos, nunca deja solo a nadie. Nos acompaña siempre.
Además, Jesús no dijo: «Andá», sino «Vayan»: somos enviados juntos. Queridos jóvenes, sientan la compañía de toda la Iglesia, y también la comunión de los santos, en esta misión. Cuando juntos hacemos frente a los desafíos, entonces somos fuertes, descubrimos recursos que pensábamos que no teníamos. Jesús no ha llamado a los apóstoles para que vivan aislados, los ha llamado a formar un grupo, una comunidad. Quisiera dirigirme también a ustedes, queridos sacerdotes que concelebran conmigo esta eucaristía: han venido a acompañar a sus jóvenes, y es bonito compartir esta experiencia de fe. Seguro que les ha rejuvenecido a todos. El joven contagia juventud. Pero es sólo una etapa en el camino. Por favor, sigan acompañándolos con generosidad y alegría, ayúdenlos a comprometerse activamente en la Iglesia; que nunca se sientan solos. Y aquí quiero agradecer de corazón a los grupos de pastoral juvenil, a los movimientos y nuevas comunidades que acompañan a los jóvenes en su experiencia de ser Iglesia, tan creativos y tan audaces. ¡Sigan adelante y no tengan miedo!

3. La última palabra: para servir. Al comienzo del salmo que hemos proclamado están estas palabras: «Canten al Señor un cántico nuevo» (95,1). ¿Cuál es este cántico nuevo? No son palabras, no es una melodía, sino que es el canto de su vida, es dejar que nuestra vida se identifique con la de Jesús, es tener sus sentimientos, sus pensamientos, sus acciones. Y la vida de Jesús es una vida para los demás, la vida de Jesús es una vida para los demás. Es una vida de servicio.
San Pablo, en la lectura que hemos escuchado hace poco, decía: «Me he hecho esclavo de todos para ganar a los más posibles» (1 Co 9,19). Para anunciar a Jesús, Pablo se ha hecho «esclavo de todos». Evangelizar es dar testimonio en primera persona del amor de Dios, es superar nuestros egoísmos, es servir inclinándose a lavar los pies de nuestros hermanos como hizo Jesús.
Tres palabras: Vayan, sin miedo, para servirVayan, sin miedo, para servir. Siguiendo estas tres palabras experimentarán que quien evangeliza es evangelizado, quien transmite la alegría de la fe, recibe más alegría. Queridos jóvenes, cuando vuelvan a sus casas, no tengan miedo de ser generosos con Cristo, de dar testimonio del evangelio. En la primera lectura, cuando Dios envía al profeta Jeremías, le da el poder para «arrancar y arrasar, para destruir y demoler, para reedificar y plantar» (Jr 1,10). También es así para ustedes. Llevar el evangelio es llevar la fuerza de Dios para arrancar y arrasar el mal y la violencia; para destruir y demoler las barreras del egoísmo, la intolerancia y el odio; para edificar un mundo nuevo. Queridos jóvenes: Jesucristo cuenta con ustedes. La Iglesia cuenta con ustedes. El Papa cuenta con ustedes. Que María, Madre de Jesús y Madre nuestra, los acompañe siempre con su ternura: «Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos». 

Amén.

Francisco, PP
Santa Misa para la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud
Copacabana, Río de Janeiro (Brasil), 28 de julio de 2013

viernes, 19 de julio de 2013

Envuelto en la Historia | El Reguero 2013

Cuando este artículo sale publicado, niños y jóvenes, monitores y sacerdotes, de las casas operarias de toda España estarán llegando a El Reguero para comenzar los XV Campamentos.

A todos nos hace ilusión recibir un regalo… verlo todavía lejos, saber que todo eso es para ti, calcular cuánto tiempo y dinero ha dedicado alguien a tu cariño es una idea, una experiencia, que gusta verdaderamente. Ilusión, sorpresa, nervios…
No todos los regalos son iguales ni los recibimos de la misma forma dependiendo de quién te lo regale: hay regalos que los esperamos, otros nos sorprenden, y hay quienes nos sorprenden con su regalo.
La cosa se complica un poco más cuando nos damos cuenta de que nos han hecho un regalo después de disfrutarlo… o cuando nos damos cuenta de que no hemos sido capaces de disfrutarlo, porque no nos gustó. ¡Qué experiencia más terrible es afrontar la cara de alguien que esperaba un regalo de nosotros y se encuentra con las manos vacías!

No todos los regalos son iguales, es cierto, unos te los ponen delante y otros están esperándote porque alguien lo dejó ahí para ti, y comienzan a ser regalos cuando estás preparado para descubrirlos. Con la vida pasa esto mismo. En nuestras historias personales se esconden multitud de regalos que por no venir empaquetados o no costar dinero, no dejan de ser buenos regalos, aunque de momento no los veamos así.

Estos 15 años de campamento han sido un regalo para nosotros, para todos nosotros. Una sonrisa, un consejo, una palabra de ánimo, aprender, reír, llorar. Todo el reguero es un gran regalo, al menos así lo he vivido yo, y creo que en parte todos. Nos hemos regalado vida, aliento, ánimo, amistad, recuerdos, imágenes… y tantas cosas. Jesús es uno de los regalos que hemos compartido durante estos años. La experiencia que cada quien hemos hecho del señor es un verdadero regalo. Pero… han quedado tantos regalos sin abrir en esta historia breve pero intensa…

Este año te proponemos abrir regalos, regalos que la propia vida nos hace. Te proponemos ser consciente de que eres un afortunado por poder compartir la vida de los demás durante estos días y abrir caminos de encuentro con todos los que formamos la gran familia de la Hermandad, de El Reguero. Un encuentro contigo, que eres mi gran regalo, del mismo modo que yo lo soy para ti. Es una pena: somos capaces de despreciar a alguien por no correr el riesgo de conocerlo. Es un regalo que rechazas.

Sí, lo has adivinado la fraternidad es un regalo por descubrir y además nuevo cada año. No creas… hay regalos que no nos gustan nada a primera vista,  por el papel que emplearon en su envoltorio, y nos los perdemos. Nosotros hemos buscado el mejor papel para ti, la historia… 10 momentos estupendos para encontrarme contigo, encontrarnos, volvernos a ver riendo, rezando y disfrutando de todo lo que estés dispuesto a compartir.
Estas historias envuelven muchos regalos, muchas sorpresas, muchas tardes y mañanas de diversión, esta historia envuelve mucho por descubrir.  Envueltos en estas historias queremos ser este año tu mejor regalo… sólo falta que te decidas simplemente a abrir los y a ser el mejor regalo para todos los demás. ¿Vas a venir a recoger tus regalos?

D. Antonio Peña
Director



miércoles, 19 de junio de 2013

Queda un mes | El Reguero 2013

Cuando quieres sorprender a alguien de verdad, cuando quieres dibujar una sonrisa porque le pones delante algo que no se espera; lo escondes, lo mantienes en secreto, lo envuelves de periódico o de colores hasta que lo descubres delante de él o ella y esperas de todo corazón que le salga la alegría por las orejas. Tenemos una tendencia natural a envolver lo que damos, sea con papeles o con la vida misma…
(No puedo evitar acordarme también de una escena de Love Actually, con un Mr. Bean empeñado en rodear de tanto envoltorio una joya que al final hacía perder la paciencia del hombre que quería hacer el regalo. A veces también nos perdemos en envoltorios y olvidamos lo esencial, y alargamos tanto y damos tanta importancia al lazo y el caramelo que se nos olvida que estamos aquí para entregarnos…)

Pero envolver es también rodear una cosa a otra por todas sus partes. Y estamos envueltos en nuestras vidas por el encuentro. A lo largo de este curso hemos ido descubriendo cómo estamos hechos de los encuentros de nuestros caminos, del encuentro con la familia, los amigos, la sociedad en que vivimos, el amor, la tristeza, un abrazo… y Dios.

También nos hemos y les hemos invitado a redescubrir nuestras Parroquias y nuestros Colegios como lugares privilegiados para el encuentro, encuentro que nos permite construir cosas nuevas, aunque a veces nos cueste el sueño, el cansancio, la desilusión o el miedo…

Envuelta en la Historia va esta invitación para todos los Jóvenes en Hermandad, animadores y escuela, mayores y junior. Una invitación a redescubrir, después de quince campamentos, que compartir El Reguero tiene aún mucho que enseñarnos.


Queda sólo un mes. Bienvenidos a casa.

domingo, 31 de marzo de 2013

Ser luz | Pascua 2013


Pocos gestos más visuales en la liturgia de la Iglesia que el rito de la luz de la Vigilia Pascual. Dos imágenes que se me quedan grabadas de este año: la primera, en la Parroquia donde he celebrado la Vigilia. Después de bendecir la hoguera, el párroco avanzaba entre el gentío, abriendo paso con el cirio, mientras las candelas que llevábamos los fieles en las manos se iban iluminando. Al entrar en el templo, a oscuras, se veía el resplandor titilante sobre los rostros y sobre las paredes del templo.
La segunda imagen me ha llegado días después, por internet. Es la Vigilia en San Pedro, presidida por el Papa. Lo mismo: las velas que iluminaban la nave central de la Basílica, y las luces que se encendieron con el último “luz de Cristo”…

Con todas estas imágenes, con “la Iglesia revestida de luz tan brillante”, llega la certeza visual de que la luz es capaz de romper todas las oscuridades.

Decía a los jóvenes de Majadahonda con quienes me encontraba el domingo que imaginaran El Reguero a oscuras, sin ninguna luz, ni siquiera de estrellas o luna, ni resplandores de la carretera. Sólo oscuridad.
Una vela encendida en lo alto de la casa, en esa oscuridad, sería visible desde el otro extremo de la finca. Esa es la fuerza de la luz.

La Pascua es como una flor que crece en medio de las losetas de una acera, y para los animadores, acompañar a otros más jóvenes es también encuentro con esa flor. Esa es la fuerza del amor.

Y por fuerzas como esta decimos que Cristo es luz para el mundo, y procesionamos el cirio en medio de la oscuridad para proclamar que esas tinieblas de la muerte en que quiso ser encerrado y enterrado fueron vencidas por el amor de un Dios que se empeña en estar en el mundo, en medio de nosotros, y ser luz en nuestras vidas, en nuestras relaciones, en nuestras penas, en nuestros más oscuros bosques. Y ese amor rompe esas oscuridades.

La invitación es la misma que en la Vigilia: encender nuestras candelas del cirio, ser luz de Cristo en medio del mundo y dar gracias a Dios. Amar vence muros y derrotas, y estamos llamados a amar.
Algunas luces compartidas durante estos días de Pascua nos llevaban a reflexionar hasta dónde seríamos capaces de llegar por amor. Es una buena reflexión para estas semanas de Pascua.

Jesús llegó hasta la cruz.

Así pues caminemos siendo luz, llevando la candela encendida en medio de tantas oscuridades que nos envuelven estos días, estos tiempos… Amando sin medida. Ser luz, como llamada en medio del mundo, y sin miedo, porque Jesús camina con nosotros, “va delante de vosotros a Galilea” (Mt 28, 7).

Feliz Pascua, feliz paso del Señor liberador en medio de nuestras vidas.


“Al nombre de Jesús toda rodilla se doble [...] 
y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor” 
(Filipenses 2, 10-11)

viernes, 22 de marzo de 2013

Llegar a ti | Domingo de la Pasión

Comienza la Semana Santa. El texto que hemos elegido hoy es el del evangelio para la procesión, al inicio de la celebración. Somos invitados por la liturgia a procesionar con Jesús agitando ramos. Hemos llegado a Él y hemos llegado con Él.

Jesús es recibido con palmas y ramos, poniendo los mantos en el suelo para que pisen él y quienes con él vienen. Y sin embargo él se aparece con su túnica, con el polvo del camino y montado sobre un borrico. “Rey de burros”, como recordábamos el año pasado en un cartel.

Jesús se puso a la cola en el bautismo, caminó entre pescadores y artesanos y cenó con pecadores, perdonó, trabajó, se ensució como uno de tantos. Y entra en burra camino de la cruz…

Llegar a Ti es, Señor, bajarnos de los tronos que nos hayamos creado, romper muros y ponernos también a la cola con nuestros hermanos. Y el camino a Ti es siempre este: venir a servir y no a ser servidos. Que haya servido esta Cuaresma para encontrarnos contigo y querer cruzar también la puerta de la Pascua de la Vida.

Migueli

Déjame Señor caer
caminando en tus caminos.
Déjame ir tras de ti,
aunque de ti no sea digno.
Por el polvo de tus campos,
déjame ensuciar mi piel,
quiero embarrarme contigo
antes que del mundo ser.

Déjame vivir contigo
siguiéndote hasta el final,
aunque en la meta no encuentre
el premio de ver tu faz.
El tiempo no habré perdido,
aunque no te pueda ver,
que aún de lejos quiero verte
y aun sin verte, gozaré.

No me importa caer
si caigo a tus pies.
No me importa perderme
si me pierdo en tus caminos.
No me importa condenarme
por pisar muy mal tu huella.
No me importa perderme
por mal beber tu vino.

No me importa la condena
ni el rechazo de mi amigo,
ni el juicio de la gente
de que siempre te engañé.
No me importa, no me importa,
si a pesar de todo vivo,
loco ciego o mal caído, pero detrás de tu fe...

viernes, 15 de marzo de 2013

Mirando dentro | Domingo V de Cuaresma

Esta escena conocida es un reflejo del profundo amor de Jesús por los hombres y por las mujeres, amor que estamos invitados a realizar.

Unos hombres quieren condenar a una mujer a la muerte, e interpelan a Jesús para “pillarlo”, para ver si se ponía en contra de la ley. Y Jesús, que sigue dibujando, decide no entrar al trapo.
Insisten. Y Jesús no sale en defensa de la mujer, ni sale en contra de ellos o de la Ley. Jesús solo pone un espejo delante, permite a los acusadores y a la acusada mirar dentro de ellos mismos.
Y los acusadores se encuentran con que ellos también son pecadores, se encuentran con el fallo que forma parte de nuestra naturaleza. Y la mujer se encuentra con que alguien la ha amado y salvado tal como es, ha pasado por alto su pecado y simplemente la ha invitado a seguir caminando, esta vez, haciendo el bien…

El silencio de Jesús se ha transformado en amor y en oportunidades para los que querían matar y para la que iba a ser condenada. Y así, en este camino hacia Dios, se encontraron con alguien que no condenaba a nadie. Y se encontraron con ellos mismos.

Sirva este mirar dentro de nosotros para saber caminar con nosotros mismos, querernos como somos y perdonarnos. Aunque no caigamos en ello, suele ser lo más difícil…

Brotes de Olivo

¿Por qué me enseñas caminos
que ando con el corazón
llenan mi alma contigo
y mi vida no es de ellos razón?
¿De qué me sirve tanta luz,
tanto fuego, tanto amor
si al final estoy ciego y mis hechos apagan tu calor?

¿Por qué me hiciste tan fuerte
y me diste tanta convicción
si lo que produzco es muerte
y soy causa de contradicción?

Lo que aprendí, conocimiento.
De lo que viví, sabiduría.
Y cuando quiero vivir tu evangelio,
yo siento que miento, que es teoría. (bis)

¿Cuál es la razón para quererte?
¿De dónde la sed para buscarte?
Si eres tú quien me da la sed de ti, desnúdame.
Que con la mente limpia y el corazón abierto
un día me encuentre muerto a mí.

En mi pobreza y en mis miedos,
en mi locura y en mis retos,
te pido a ti, Dios de mi vida,
haz de mi nada, fuente viva.


miércoles, 13 de marzo de 2013

Habemus Papam




Alabado sea el Señor que nos ha dado
un nuevo Pastor de la Iglesia Universal,
Su Santidad el Papa Francisco.

Nos unimos en oración de alabanza y acción de gracias,
con María, a toda la Iglesia.

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador,
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí.
Su nombre es Santo
y Su misericordia llega a los fieles de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo,
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, Su siervo,
acordándose de la misericordia
- como lo había prometido a nuestros padres -
en favor de Abrahán y su descendencia
por siempre.

viernes, 8 de marzo de 2013

Volvernos a ver | Domingo IV de Cuaresma

Su hijo mayor estaba en el campo, cuando vino y se acercó a la casa, al oír la música y los cantos, llamó a uno de los criados y le preguntó qué era lo que pasaba. El criado le dijo: «Ha vuelto tu hermano, y tu padre ha matado el ternero cebado, porque lo ha recobrado sano». Él se enfadó y no quería entrar. Su padre salió a persuadirlo, pero el hijo le contestó: «Hace ya muchos años que te sirvo sin desobedecer jamás tus órdenes, y nunca me diste un cabrito para celebrar una fiesta con mis amigos. Pero llega ese hijo tuyo que se ha gastado tu patrimonio con prostitutas, y le matas el ternero cebado». Pero el padre le respondió: «Hijo, tú estás siempre conmigo y todo lo mío es tuyo. Pero tenemos que alegrarnos y hacer fiesta, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado»

Esta es la gran parábola, el retrato de Dios en palabras. Recordamos hoy lo que nos orienta en este curso, todo lo reflexionado entre los jóvenes en Hermandad a lo largo de este curso… Esta parábola del hijo pródigo, o del Padre Bueno, nos habla de encuentro. Nos habla del encuentro del hijo con el mundo, un mundo que descubre que no le gusta tal y como él lo ha planteado. Nos habla del encuentro del hijo con su hermano, en la vuelta, y del hermano con el hijo. Y nos habla del encuentro salvador, con su Padre. La frase final, que hemos escogido con subtítulo de este curso, nos narra cómo su salvación está en el encuentro, un encuentro que le ayuda a replantear la vida y a vivir los encuentros futuros de una manera abierta y salvadora.
Queremos volvernos a ver con la misma mirada del Padre que ama y perdona; o quizás con la mirada del hijo que redescubre el amor en los ojos de un Padre que no tiene sitio en el corazón para el rencor, o con la del hermano que es capaz de desactivar todo lo que bloquea el abrazo.


Ixcís

Vuelvo a mis raíces.
Vuelvo a casa, Padre.
Derroché toda la herencia
en cosas que apagan el alma
y me quedé tan vacío.
Hoy vuelvo a Ti.
Hoy, Padre, vuelvo.


viernes, 1 de marzo de 2013

Caminar con esperanza | Domingo III de Cuaresma

Una conversación extraña nos presenta el Evangelio hoy. Unos hombres se acercan a Jesús y le hablan de una matanza en el Templo, buscando explicaciones, ¿qué terribles pecados habrían cometido aquellos para merecer semejante muerte? Ninguno. No se trata de eso. Ni tampoco aquellos de Siloé. A todos llega.
En la parábola, la viña y la higuera representan a Israel, y ante el juicio que supone para ellos la llegada de Jesús, quiere transmitir que Jesús es el viñador que da una nueva oportunidad al pueblo para que den fruto…

Se trata de qué hacemos con nuestras vidas. trata de si queremos que nuestra vida sea también tierra baldía e higuera sin fruto, o dar fruto y “que el fruto permanezca”.

La esperanza está en Dios que nunca falla. Cuenta con nosotros tal y como somos, con nuestros defectos y virtudes, con nuestro pecado y nuestras carencias. Y sigue cavando alrededor de nosotros, aunque no demos fruto, y sigue contando con nosotros, y sigue dándonos nuevas oportunidades una y otra vez.

Se trata de caminar con esperanza, y de ser creadores de esperanza. Que el saber que el Padre sigue contando con nosotros nos ayude a saber contar con los demás para seguir avanzando.


Ixcís

Te necesito como el agua que llega a los ríos,
te necesito como el fuego que ahuyenta el frío
para sentirme vivo… Te necesito.

Te necesito para soñar nuevos caminos,
te necesito con tu corazón pegado al mío
para sembrarme contigo… Te necesito.

Te necesito, otro mundo es posible contigo,
te necesito en un poco de pan y de vino
con tu mirada de niño…

Te necesito


jueves, 28 de febrero de 2013

Bajo la lluvia


Esta vida sucesión de encuentros de la que estamos hablando este año se va construyendo a través de momentos compartidos con mucha gente. Como ya compartíamos en facebook, a lo largo de estos últimos días viene a mi mente de manera continuada una larga noche de hace casi dos años…

En Cuatro Vientos (a las afueras de Madrid) dicen que éramos más de dos millones de personas los que asistíamos a la Vigilia de la JMJ con el Papa. Inocentes nosotros, felices entre la tierra y las guitarras y los cantos, la lluvia hizo acto de presencia. No fue una ligera lluvia de verano, no, fue una tormenta de las que hacen época.
Benedicto, en el centro del escenario, fue conminado varias veces por asistentes, clero, obispos varios, algún cardenal y cortesanos diversos, a abandonar el escenario y resguardarse en las partes privadas de las instalaciones.

Y se quedó.

Sabe el buen Padre que no soy muy cortesano (eso creo). Pero admiro a todos los que tienen la vocación de Pastor, son llamados por Dios a ese ministerio y lo cumplen acompañando a sus hermanos y hermanas. Benedicto XVI (que supuso para muchos una decepción en aquel abril de 2005, porque parecía representar a la vieja guardia) ha cumplido bajo la lluvia, ha cumplido barriendo y limpiando lo que otros habían dejado pasar, ha pedido perdón por los errores, ha acompañado a los jóvenes (aunque nunca fue de macro-fiestas, no es su estilo), ha vivido desde sus 80 y varios anclado a una realidad en la que la Iglesia parece no tener hueco. Y en ese no-hueco ha querido hacer resonar una verdad que para muchos es incómoda, y que es la verdad de la Buena Noticia de Jesús.

Y anclado a esa realidad, después de un pontificado con sus luces y sus sombras (todos tenemos luces y sombras en nuestra vida), ha renunciado al ministerio de Pedro, y dice que se va porque su cuerpo no le deja estar a la altura de lo que este ministerio exige. Anclado a la realidad, se retira para orar y para servir a la Iglesia desde otros lares.

Esta renuncia no es un bajarse de la cruz, como algunos han dicho: es una muestra más de humildad de un hombre humilde que cree profundamente que esta barca no es de él ni es de nadie: esta barca pertenece solo a Jesucristo, resucitado y vivo en los corazones y en las manos de tanta gente haciendo el bien en el mundo movidos por un Evangelio que una vez cambió nuestras vidas. Y desde esa sencillez y verdad del Evangelio, quiso hacer el bien poniendo en orden tantos desórdenes que había en la Iglesia. Y pedir perdón por ello.

Queda un buen sabor de boca, de un profesor anciano que tuvo mano firme (en lo bueno y en lo malo) y que, para mí, es ese querido abuelo que aquella noche se quedó con nosotros bajo la lluvia.

Gracias.

viernes, 22 de febrero de 2013

Mirar de otra manera | Domingo II de Cuaresma

Jesús sube con tres de sus discípulos al monte Tabor. Es un lugar retirado, un lugar santo, un lugar para encontrarse con Dios y escucharlo. Seguir nuestra vocación, la llamada de Dios, es camino de encuentro con él.

Y nos enseña a mirar el mundo de otra manera, desde Dios.
Jesús se muestra a sus discípulos “transfigurado”. En él pueden ver al mismo Dios, y que lo acompañen Moisés y Elías une directamente la tarea salvadora de Jesús con la de los profetas, desde el principio de los tiempos. Mostrándose de otra manera, Jesús enseña a mirar de otra manera. Mirar el mundo con los ojos de Dios implica que el mundo es casa, que los otros son hermanos, que Dios es Padre y que la manera de relacionarse es el amor… Y en eso se resume el Evangelio, mirar con la mirada de Dios y amar con corazón de Jesús.

Ellos le dicen “Haremos tres tiendas”. Las posiciones de comodidad, de quedarse donde se está a gusto, de seguir mirando al cielo… Jesús vuelve a bajar del monte con ellos, camino de Jerusalén. Nos invita a no acomodarnos, a seguir caminando con él al lado.

A mirar el mundo y nuestro camino de otra manera.


Vocare

De día el sol ya no será tu luz,
ni de noche la luna te iluminará,
porque el Señor será para ti
una luz que no se apaga.

Tu resplandor será tu Dios.
Tu resplandor será tu Dios.

viernes, 15 de febrero de 2013

Vencer los obstáculos | Domingo I de Cuaresma

El desierto.

Este camino está lleno de obstáculos, como todos, como la vida… Y el Evangelio de hoy nos presenta dos muy importantes: el propio desierto y las tentaciones…

El desierto nos habla de soledad, de los momentos de encuentro con nosotros mismos, de ponernos delante del espejo y ver con claridad quién soy y por dónde voy. Y de encuentro con Dios, o de desencuentro, de tantos momentos en que flaquean las fuerzas… y falla la fe en nosotros mismos y en Él.

Los obstáculos, las tentaciones que Jesús salva con firmeza de espíritu, tienen su traducción al mundo de hoy: cuando no vemos a nuestro lado a nadie que esté dispuesto a echarnos una mano, y cuando nuestro presente y nuestro futuro se presentan llenos de nieblas y oscuridades, cuando necesidades efímeras se ponen por delante de lo verdaderamente importante, cuando hacemos el camino movidos por la ambición del tener y el poder…

Que Su presencia nos ayude a seguir caminando.

Brotes de Olivo

En mi debilidad me haces fuerte…
En mi debilidad me haces fuerte…

Sólo en tu amor me haces fuerte,
sólo en tu vida me haces fuerte.

En mi debilidad
te haces fuerte en mí…